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sábado, 27 de mayo de 2006

Solo

Este sábado podría haber sido un gran día. Con gente de un club de astronomía íbamos a salir de noche de observación a Mercedes. Pero hoy al mediodía, dada la presencia de nubes en la zona central del país, se canceló la salida. No hace falta aclarar que en la noche se despejó...
A todo esto mi amigo ya había arreglado otra salida y a mi amiga le tocaba el novio.
Así que, me dispuse a hacer rotura de noche solo. El plan era comer e ir a ver Secretos de diván o Código Da Vinci. Aunque esta última di por sentado que no iba a haber entradas. Bueno, me tomé el 114 fui al Belgrano Multiplex y no había entradas para ninguna. Sólo a la trasnoche (3 horas después). Fui a Mac Donalds, me comí una hamburguesa con queso sola y un jugo de naranja y estuve un rato sentado ahí, contemplando la juventud pasar, moverse gregariamente. Contemplando las parejitas que en número incontable se movían a mi alrededor. Y como siempre, sentía estar en un cono de invisibilidad, en un universo paralelo. Es que sólo veo entes que se mueven a mi alrededor. No encuentro significados. Siento decepción de la humanidad. Día a día sólo conozco más y más casos de sufrimiento, traición, relaciones enfermas, personas que se usan o viven realidades completamente ajenas a mi mundo. Hombres que conciben a las mujeres como depósitos de semen y mujeres que parecen sentirse cómodas como tales. Es siempre lo mismo, y son todos felices. O no, o no lo son, pero repiten y repiten el mismo patrón. Todos viven en vorágines de cosas y de personas. No pueden parar ni un minuto. Salen con uno, quieren a otro, desean alguien nuevo. Salen de acá, corren hacia allá. Y yo siento que los miro, como a ratas de laboratorio. Y no entiendo. No entiendo un carajo.
La otra posibilidad que tenía era ir al General Paz a ver si las entradas eran sin numerar. Fui y, en efecto, eran sin numerar, pero no había más. También quedaban sólo para la trasnoche a la 1 y pico. Ni en pedo iba a estar 2 horas y media vagando por la calle sin tener ABSOLUTAMENTE NADA que hacer. Y me volví a la parada del 114.
Había un par de minas, me paré en la cola y empezaron a prender cigarrillos y me salí de ahí, alejándome de esos engendros que sólo son interferencias a mi libertad. Finalmente vino el bondi, me senté al fondo y, claro, había una moneda de 10 centavos tirada ahí adelante mío.
Llegué a casa y me sentí nuevamente vivo. En mi hábitat. Escribí esto para el blog, leí algún que otro blog amigo y me preparé para subir a la terraza con mi reposera a hacer observaciones. Eso es lo que sigue: un par de horas solo con mis estrellas en el silencio de la madrugada, contemplando la belleza del universo y los cambios que tienen lugar a años luz de distancia. Lo otro es un sinsentido total para mí, es no encontrarle la vuelta y estar muy podrido ya de todo. Y aún así, suene como suene, no me siento mal conmigo. Puedo sonreir con la sola expectativa de subir ahora a la terraza o la esperanza inmortal de que algún día alguien distinta llegará a mi vida y complementará mi existencia con el sólo hecho de existir, de ser ella misma y elegirme. Con sólo regalarme sus miradas, sus minutos, sus besos. Con sólo compartir sin debates mentales sus tristezas y alegrías. Con sólo abrirme su corazón y confiármelo para que se lo cuide, tomando el mío como garantía.

martes, 18 de abril de 2006

Rotura De Noche

Y EL SABADO ROMPIMOS LA NOCHE.
Para escapar a la tortura de las noches vacías de lo que no fue decidí llamar a un amigo y aumentar el promedio anual de salidas extremas (?) denominadas en nuestra jerga (¿o juerga era?) "Roturas de noche".
Tras una cena en el lugar de siempre ("siempre" = 3 veces en los últimos 10 años) partimos hacia Las Cañitas, a pescar... Juasssssss, A pescar un resfrío porque se había puesto fresco, ¡¡¡¡ lo parió !!!!
Tras exhibir nuestra presencia por la zona para desatar la locura femenina decidimos finalmente no hacerlas esperar más y entramos a Jackie O. Nos dirigimos en busca de mesa y encontramos una. Comenzando la seguidilla de confirmaciones de nuestra invisibilidad, viene un mozo y nos empieza a desarmar la mesa... Sacan todo y nos quedamos ahí parados hasta que armaron como una barra. Nos sentamos finalmente y a los 4 segundos se sienta una pareja y pelan sus cigarrillos. Nos paramos y nos vamos para arriba. Ya arriba el resto de la noche transcurrió sentados escuchando música y observando a nuestro alrededor. Cada vez costaba más respirar, como siempre. Ojos y garganta ardiendo y... una interacción!!: viene una mina a pedir si tenemos fuego.. JAJAJAJA.
A la hora y media una mina me hace como "hola" con la mano y sonríe !!!! Era para saber si el asiento vacío que había enfrente nuestro estaba ocupado. Una vez que supo que no, se sentó dándonos la espalda.
Mientras tanto nosotros contábamos la cantidad de tipos que intentaban levantarse a una rubiecita linda que estaba por ahí con una amiga menos agraciada. Tipos y minas se cagaban de risa de quién sabe qué.
En eso una bagartija se sienta en el apoyabrazos de mi sillón y cada vez tengo menos espacio para estar sentado derecho. La zona izquierda de mi campo de visión es sólo la espalda y el culo de este ser. Cada vez me aplasta más, siento el calor de su cuerpo... En fin, no sé, en ningún momento ni pidió permiso ni disculpas ni se dio vuelta. Confirmó mi calidad de invisible, bah, sólo faltaba que se me sentara arriba paera confirmarlo del todo. Después se fue, se debe haber pensado que me hizo un favor al "regalarme" esos instantes de aplastamiento...
Seguimos analizando los comportamientos gregarios hasta altas horas. Había un tipo borracho que le decía cosas a cada una que le pasaba por al lado.
Y finalmente partimos. Y una vez afuera empiezan mis interacciones reales o potenciales, demostrando que no hay caso, el boliche no es lo mío.

1) En la parada del 60 filosofábamos sobre las expectativas, la diversión, la exclusión social, etc. y de la zona bolichera llegaron dos minitas. En eso se me ocurrió el asunto de que preguntarle a una mina qué carajo sirve para chamuyarlas era un buen chamuyo. Estas dos estaban ahí. Casi... estuve a punto..., pero fumaban. Chau, no tenía sentido, a ver si salía bien y la mina (una de las dos zafaba la otra ni ahí) me daba bola... Y lo interesante es que si me daba bola, tras el viaje hasta Cabildo y Monroe ("Esquina de las Lacras"), se bajó justo en mi parada... Y caminó hasta la parada del 114 que yo me iba a tomar!!! O sea, todo era posible en teoría. Y ahí estuvimos unos minutos. Luego apareció una parejita de vecinos de 19 años de mi edificio y yo los saludé y me crucé enfrente para ver si venía el 133 que también nos dejaba.

2) Enfrente, había una chica cuyos movimientos delataban que estaba haciendo lo mismo que suelo hacer yo: caminar de un lado a otro a ver cuál de los dos colectivos viene. Y espontáneamente (cada año y medio más o menos sucede) le pregunté si esperaba también el 114 y me dijo que sí, y siguió la charla. Me enteré que se bajaba en la misma parada que yo porque vive entre Naón y Estomba. También se podía tomar el 107 me decía, y sobre frecuencias de colectivos y boludeces, seguía la charla... Ahí fue que me di cuenta que estaba interactuando... y que, OBVIAMENTE, la chica no me gustaba ni ahí... Vino el bondi, avisamos a mis vecinos y lo tomamos.

3) Bajamos, la chica se fue para su casa tras un "chau" mutuo y vinimos para mi edificio con la parejita de teenagers. Al llegar a la puerta se acerca una rubiecita también para entrar al edificio. Saluda y.. me da un beso (?) OK, qué se yo, será una vecina con buena onda... No sé. Sería amiga de los otros y entonces me saludó. Yo ni la conocía.
Ya en el ascensor y con las luces iluminándonos bien, reconoce medio asustada (o al menos eso parecía):
-"Uy, pensé que eras el papá de él, por eso te saludé".......

SAY NO MORE....

domingo, 26 de febrero de 2006

Ya ni me acuerdo

Estoy por hacer una de mis 2 ó 3 (no... , esperen, me fui a la mierda..., debí decir 1 ó 2) salidas grupales del año. Cumpleaños del amigo que en un mes se va vivir a San Luis (o sea, el año que viene una salida menos). Y quién sabe por qué me pintó escuchar Montaner desde 2 horas antes. "Una mañana y un camino", "Caruso". Sensaciones que casi ya no recuerdo. Nostalgia de todo lo que no tengo y que perdido en mi memoria en la distancia enorme del pasado ya no logro ni siquiera discernir si fue real. Sí, alguna vez amé. Alguna vez compartí y soñé despierto. Alguna vez ese milagro se dio. Alguna vez extrañé, me extrañaron, vibré, me apasioné, me conmoví. ¿Alguna vez? Ya no tengo la certeza, no encuentro ningún camino que me lleve a algún paraje que tenga la mitad de luz que ese... Tal vez porque no quiero mitades. Porque lo quiero todo. Y más. Y por querer, no quiero.

He vuelto de la salida. Un par de amigos y las 3 hermanas del cumpleañero y alguno de sus novios. Cena, charla, juegos en "Acabar". Caro está hermosa. Luego a bailar a Club 74. Nos juntamos con más hermanos y novias. Aparece un flaco y Caro me cuenta que es su ex pero "todo bien". Obvio que bailan toda la noche y terminan chupándose. Es la naturaleza de las cosas. Es bueno ser ex en el universo de los normales, sigue todo bien, joda, basta bailar y todo es diversión.
Mujeres por todos lados, todas fumando, obvio. Insoportable la baranda pero mezclada con una fragancia a limón en proporción medio excedida. Tres minas se nos cuelan en el grupo de 7 u 8 que éramos y quedan como parte tácita del mismo, bailando ahí pegadas. Hay poco lugar, quedamos todos apretados y una mueve el orto rozándome mientras cancherea con el cigarrillo. Eso se mantiene durante varios minutos. No logro contacto visual (sólo para experimentar, no iba a hacer nada) y las tres deciden agarrar sus cosas e irse para el medio de la pista. Uno de mis amigos acota: "Ahora pasarán 25 segundos hasta que se las transe alguno". Cada vez el hacinamiento, olor y la automarginación por no pertenencia son más notorios. Tras un comienzo energético termino extenuado en un costado y me torro al ritmo de la música. Si en algún momento al principio atisbé algún resabio de conexión con algo de lo que sucedía ahí adentro, eso ya había desaparecido hace rato, y como siempre yo yacía completamente unplugged esperando el fin.
Ya me había terminado mi fantita mientras todos nadaban en humo terminando sus cervezas o speed, hablaban por celulares o chequeaban mensajes de texto. Yo sólo miro. No celular, no alcohol, no cigarrillo, no speed, no baile, no auto, no guita, no transa, no interacción.
Y la noche termina, como siempre (siempre = mis dos veces anuales), volviendo a casa en medio de la baranda en la ropa y los oídos zumbando. Y sólo quiero sacarme todo y soñar con algo que ni sé cómo lograr o encontrar y cómo o cuándo llegará (si llega).
Ya no recuerdo lo que es abrazar o que te abracen. ¿Beso? ¿Qué es eso? El sólo hecho de un contacto ya lo vivo como algo sobrenatural, algo a lo cual estoy completamente desacostumbrado. Tener un objeto de deseo es prácticamente imposible, no tengo un lugar o un contexto donde sea capaz de generar algo o que alguien me lo genere. Todo pasa y pasa y el mundo sigue girando y las trayectorias de las mujeres parecen ser líneas paralelas que jamás se cruzarán con la mía. Está todo tan lejano, tan pero tan distante. Tan poco tengo que ver con lo que me rodea. Es hasta risueño escuchar (o leer) a las demás personas y ver que los mismos tiempos que para ellos se miden en días o semanas, en mi universo representan años o lustros. Cuando viene una chica y me pregunta si el 19 ese la lleva a Once y digo "Sí", esa interacción probablemente esté entre las 10 más destacadas y jugadas del año.
Así son las cosas y voy a disfrutar de mi domingo...