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miércoles, 17 de junio de 2009

El Final menos esperado - Parte I

TACTICAS, CODIGOS, SUPUESTOS, SER PESADO, DIFERENCIAS...
A esta altura del partido, la sensación es que pierdo por goleada pero me ganaron con un penal que no fue. Algo así.

Sinceramente me entristeció todo esto. Sé que si no lo supo manejar ella no depende de mí y no tengo "culpas", pero sentir que siempre todo me importa más a mí que al resto de los mortales es un bajón. Ver que es lo mismo mandar fruta que no o simplemente decir algo y luego esperar que no signifique nada o que quede en la nada y todo siga igual como si eso no hubiera existido, es algo que no logro comprender.

El fin de semana largo, la última excusa aceptable para una desaparición como esta, ya pasó. Y no supe nada de ella. La realidad me golpea, y choco con una lógica para relacionarse que no es la mía. Me choca el no ser absolutamente nada para alguien que vos creías podía llegar a sentir diferente. Que hayas terminado siendo una molestia y alguien a ignorar cuando pensaste que era al revés.
Obviamente rechazo yo no le causaba en la relación cordial que generó conmigo, porque sino no habría comenzado a saludarme con un beso, cosa que partió de ella, nadie la obligó. Como nadie la obligó a darme su teléfono o a decirme que sí de ir a tomar algo.
Es tan chocante que de esa interacción con sonrisas y charla y disposición a cada cosa que salía, todo haya terminado en el evitar al otro, en ignorarlo como si no existiera. ¿Qué se imaginaba? ¿Que si me daba el teléfono y me decía que sí de ir a tomar algo yo no iba a hacer nada?
La lógica del "me metí en un quilombo, desaparezco y el problema se va solo", me parece terriblemente infantil... Bueno, varios amigos me dijeron "quien se acuesta con niños amanece mojado".

Hoy un amigo me daba su punto de vista totalmente diferente al mío, y me decía que él habría dejado un mensaje solo y que quizás en una semana llamaba de nuevo a ver qué onda y sino chau. Que llegar por ejemplo de afuera y tener 2 mensajes de voz y 2 mensajes de texto era demasiado, que él en el lugar de ella pensaría "¡qué pesado!".
Según él, si alguien, sea un amigo o mujer o quien sea le manda algo y él no responde, por algo será, porque su vida no es estar respondiendo mensajes, tiene otras prioridades y si después ya recibe varios mensajes juntos, ya a esa persona si la iba a llamar no la llama. Onda "que espere, que me tiene que andar acosando". Si está haciendo otra cosa y recibe un mensaje, hasta el otro día capaz ni lo lee.

Bueno, no hace falta aclarar que no comparto nada de nada de como él encara las cosas.
Sobre el que te manden algo y no verlo hasta el otro día, ni en pedo porque la curiosidad me mata y puede ser algo de interés, no dar bola no me parece una opción, por mí mismo y por el otro.
Sobre dejar un mensaje y chau, y no, tampoco, en este caso no. No siento que el desubicado sea yo de llamar a alguien que me mostró la mejor onda y con quien no logro comunicarme. No siento que sea pesado si no tengo la menor idea de qué pasa del otro lado y no recibo señales (y las señales que había recibido antes eran todas positivas).
Y no sería yo si me hiciera el que me chupa un huevo si hablo o no hablo con ella y que "dominar la situación" sería restarle importancia y llamar así como algo casual y aislado a ver qué onda. Nah, ese no soy yo.
Yo soy el que quiere saber, el que quiere entender, porque actué en consecuencia a lo que me dieron y me molesta mucho que lo aceptable sea que uno deba hasta dar por sentado que dar el teléfono y decir que sí a salir no significa nada y que la otra persona no asuma que sí significa y que era obvio que iba a generar reacciones. ¿O acaso está todo al revés y hay que darle vuelta el sentido a todo siempre? ... (No respondan...)
Yo percibí magia en el aire al estar con ella y si hice algo es porque pensé que era algo mutuo.
Según mi amigo, seguro que dio el teléfono y chau, no significó más que eso para ella, en su momento salió del paso así y a otra cosa. Es uno el que lo piensa de otra manera y se hace toda la película.
Me sentí bastante pelotudo de que haya gente que lo toma así todo y yo no vea esa posibilidad.
Yo no digo por decir las cosas. Menos cuando involucran a otras personas.

Evidentemente, coincido en que eso fue lo que pasó: para no quedar mala onda en el momento, arriba del bondi tras la charla, me dio el número y me dijo que sí. Para qué complicarse la vida. Se evitó una situación chocante. ¿Después?, después ya no interesa, no es algo que le preocupe o haya pensado, sólo hizo lo más fácil. Me verá de nuevo, pero eso no es algo que le importe. Zafó del momento y chau. Luego me ignoró como si no existiera y listo, cero situación que enfrentar. Siguió con su vida, con las cosas que realmente le importan y con las personas que realmente le importan.
Es rechocante pasar de esa cordialidad y de la eterna sonrisa (repito, nunca vi algo que no fuera sonrisa en su boca al interactuar) a directamente no existir y sentir que te ningunean mal. Ese accionar asume que yo debería entender que no le importa y chau.
Qué fácil es todo manejándose así...
¿Y quizás si no le hubiese dejado tanto mensaje ella podría haber llegado a responder?
Nah. Yo no lo vivo así. Para mí hay dos opciones: 1) Tiene interés. 2) No tiene interés.
Si no tiene interés es al pedo desde el vamos llamarla o no llamarla. Si le parezco pesado por mis 4 mensajes, pues es porque ya no tenía interés en comunicarse conmigo.
Si tiene interés, la única opción es que no escuchó ningún mensaje, porque sino habría emitido señales de vida. Si teniendo interés no me respondió o le molestó mi insistencia, está bien, ¿qué puedo hacer? Yo actué desde mis deseos, y por eso estoy contento y satisfecho. ¿No lograba comunicarme? Le mandé mensajes, incluso buscando un medio alternativo para facilitarle comunicarase si le daba cosa hablar.

Tantas formas había de salir del paso sin caer en el ignorar al otro...
Los clásicos "tengo novio", "tengo que estudiar", "vemos"... Incluso habiéndose metido en el quilombo, podría haber zafado con un frío mensaje de texto que denotara que no tenía interés. Cualquier cosa se puede interpretar como indirecta directa y listo, a otra cosa y nos vemos el mes que viene como siempre y todos felices. Pero no... Nada. Nada de nada. Dejar que todo siga y hacer de cuenta que no pasó nada.

Resumiendo, no le importó un carajo de nada, no supo decir que no, me dijo a todo que sí y como le importaba una mierda se borró y chau, y seguro cuando vaya a cobrarle va a actuar como si nada.

Y seguramente ese día del mes que viene marcará el cierre de todo esto. No sé cómo sentiré de acá a 25 días. Hoy en día, ya hice suficiente. No voy a volver a llamar. Algo de lo que mandé seguro lo recibió. Probablemente todo.
Pero no tengo ganas de quedarme con ese 1% de duda de si recibió o no mis mensajes. Quiero ver cómo maneja la situación cuando le pregunte por qué no me respondió. Es capaz de decirme que no recibió nada siendo mentira si es que sigue con su postura facilista de evitar decir que no... Habrá que ver con qué onda lo dice, porque si realmente no recibió nada pues me va a dar detalles y a preguntar por lo que le decía, etc. etc. Si es así, tengo que contarle lo que pasó y de una invitarla a salir de nuevo o algo concreto y tomar recaudos de cuándo llamarla o cómo comunicarnos. Si lo dice nuevamente por compromiso, se va a notar. Y si dice que lo recibió pero no pudo responder o alguna otra variante, listo. A otra cosa y chau. Pero dada su compulsión a sonreir y a la buena onda, es mucho más probable que se meta nuevamente en un quilombo con tal de quedar inocente y cordial y está en mí sacarle la posta de lo que quiere o no quiere hacer y cortar esta pelotudez.
¡Loco, parece mentira! Ahora el objetivo parece ser ¡lograr que la mina me diga que no!

El mes que viene, ¿se pasará del mostrador y me dará el beso? ¿Habrá cambios en su actitud ya de entrada? ¿Habrá menos sonrisa? Va a ser muy raro. Pero bueno, para ella esa situación incómoda durará sólo unos segundos, así que bien vale la pena mandar fruta si total, después eso pasa y todo sigue igual.
Nunca hubiera imaginado que Eliberta, tan desenvuelta, piola, espontánea como la veia terminara mostrándome esa faceta tan común, tan estándar de las pendejas.

domingo, 14 de junio de 2009

Fantasía - Parte III

¿Y AHORA?
Y ahora llegaba el momento de generar el encuentro decisivo, esa primera cita. Ese volver a verse pero no por casualidad sino por la suma de dos voluntades, de dos deseos.
Y ahora nuevamente mi enemigo número uno, el tiempo para pensar, estaba a mi lado.
Pero había que vencerlo, apoyándome en esa sonrisa y en ese SI de su parte. En esos gestos y su fluidez.
Dejé pasar dos días para no quedar desesperado y como se venía el fin de semana largo, llamé el viernes con la idea de arreglar algo para los días siguientes.
La llamé desde casa a eso de las 13.30, calculando que ya habría salido del trabajo y aún no habría entrado a la facultad. Me atendió:
-"Hola"
-"Hola, ¿Eliberta?"
-............................ (se cortó)
La llamé de nuevo, sonó varias veces pero me atendió el contestador. No dejé mensaje de voz, pero le mandé un sms diciéndole que era yo quien la llamó (cuando se cortó no tenía manera de saber que era yo, era mi primer llamado, lo cual es un aliciente en el sentido de que no me cortó adrede! jaja) y que si podía hablar la llamaba de nuevo.
Pasó el viernes y no recibí respuesta al sms. Tampoco llamada al número que la llamó y se cortó.
Decidí esperar si respondía y volver a llamar al día siguiente, el sábado.
Las especulaciones a esta altura de todo un país pendiente de la novela, eran muchas. Entre ellas figuraban:
*Se quedó sin batería y cuando la cargue bien tarde a la noche recién ahí recibirá el mensaje.
*Se quedó sin batería y el sms capaz ni siquiera le llegó.
*Le robaron el celular cuando atendió (eso también implica que pueden haberla herido y estar en un hospital, por eso no atiende).

La incertidumbre crecía.
Sin novedad. Las horas pasaban. Finalmente al atardecer del sábado, la llamé de nuevo.
Nuevamente el contestador... Esta vez dejé un mensaje de voz desde mi teléfono fijo diciéndole que ayer se había cortado y por las dudas aclarándole que era el cobrador del hospital.
Más tarde desde el frío de mi terraza, tras una sesión de observación del cielo, llamé nuevamente, sólo para encontrarme con lo mismo. Le dejé un nuevo mensaje, diciéndole que la voz de la chica de Movistar diciéndome que no está me estaba cansando (pero en joda). Insistí y de nuevo atendió el contestador. Le mandé un sms diciéndole que si lo recibía me lo respondiera y que si no lo recibía también me lo respondiera.
No hubo novedad de ningún tipo...
Pero ya fue suficiente. Ya estoy en el límite de ponerme pesado. Siempre y cuando ella esté recibiendo algo de lo que le mando. Esa es la duda que me impulsó a seguir hasta acá, que NO SÉ. Pero a esta altura estadísticamente algo le tiene que haber llegado. Una llamada que se cortó, dos sms, dos mensajes de voz, tanto desde mi teléfono fijo como desde mi celular.
Ahora, si acepto que me pongo pesado es porque doy por sentado que está recibiendo lo que le mando... y no está respondiendo, lo cual ya hace que sea irrelevante ser pesado o no porque si no responde es que no le interesa.
A esta altura, nuevas hipótesis se agregaban a las anteriores, que seguían vigentes:
*No tiene crédito para llamar ni mensajear tampoco.
*Al principio fue un problema técnico pero luego, ya sabiendo que soy yo, me evade.
Y esa hipótesis negativa empieza a tomar fuerza porque todo es muy raro. Pero más raro aún es que si no tenía interés me haya dado su celular y me haya dicho que sí de ir a tomar algo, cuando nadie la obligó. Si lo hizo para no quedar mal, ahora está quedando mucho peor con esto, lo cual no tiene lógica. Lo que más me extraña es que no percibí en sus ojos, en sus gestos o acciones signos de nerviosismo o duda al darme su teléfono y al aceptar mi invitación. Nunca la vi evadirme la mirada o querer buscar excusas. Esas cosas se notan, y no fue el caso. Podía tranquilamente decirme que no a ambas cosas. Casi no me conoce. Podía haber inventado que tenía un novio (si es que no lo tiene) para alejarme. Pero dijo a todo que sí con una sonrisa. No tiene sentido...

Esta historia empezó siendo un drama psicológico, siguió siendo una de fantasía, se volvió una de la vida real romántica y ahora es de suspenso... Espero que no termine siendo una de terror.

viernes, 12 de junio de 2009

Fantasía - Parte II

Divisé el 29 acercándose por la avenida. Me dispuse a tomarlo.
Cuando estaba por subir, apareció una chica y le cedí el lugar para que subiera.
En el preciso momento que me corrí a un costado... ¡vi que era Eli!
No lo podía creer, pero no tuve tiempo de pensar ni de sentir nervios ni sorpresa, nada. Sólo más tarde, a la distancia, puedo sentir que todo fue como si el guión lo hubiera escrito yo. Como si por una vez, el destino hubiese aprobado mi borrador y hubiese puesto en escena mi obra maestra. Esa que tantas veces se rodó en mi mente y en mis deseos.
A partir de ese momento, todo fluyó con una naturalidad asombrosa, imperturbable. Con una comodidad y una alegría patente en las sonrisas. Siempre supe que la clave era no pensar, simplemente sentir, ser uno mismo, el problema es cuando el cerebro tiene tiempo y cae en la tentación, en el vicio.
-"¡¡Hooooolaa!!, qué casualidad", le dije y subí detrás de ella, que sonreía.
Pidió boleto de 1,75.
-"Ah, vas hasta la loma del kinoto.., vivís lejos"
-"Olivos"
-"AH, mirá, yo juego al paddle en Olivos, ayer estuve por ahí"
-"¿Dónde?"
-"En Olivos Paddle, en San Lorenzo"
-"¡Ah, yo vivo a 10 cuadras!"
Y la charla siguió ininterrumpidamente en esos minutos de viaje compartido.
Había un asiento en la fila de dos y ella fue hacia allí y antes de sentarse me preguntó a mí si me quería sentar, a lo que obviamente le dije que no. My God! ¿Será que estoy tan hecho mierda que ya merezco que alguien como ella me de el asiento?
Me quedé parado a su lado y hablamos.
De su trabajo, de que sale a las 13, de que hace 3 ó 4 años que labura ahí (lo cual yo no podía creer, pensé que hacía como 10. "Para mí desde siempre estuviste ahí, es más, no puedo creer que estés acá afuera del colegio, ¡no puede ser! jaja"), que hizo la secundaria en la misma escuela, que tiene 21 años, que se llama Eliberta y le dicen Eli (en mi fantasía no le decía mi nombre a propósito para que ella preguntara por el mío, cosa que sucedió tal cual, recuerden que el guión lo escribí yo), que estudia Historia del Arte y hace un curso de fotografía. A todo esto, cada cosa generaba un diálogo: que una amiga mía estudiaba lo mismo en la misma facultad, que el viaje desde Olivos a la facu en hora pico le puede llevar hasta dos horas, que el curso de fotografía le queda de paso, que hoy era el único día de la semana que no tenía facu.
Se desocupó el asiento de adelante y me senté de costado dado vuelta hacia ella para seguir la charla. Hablamos de sus vacaciones y su pasada por Mendoza y le conté de los congresos de astronomía, de mi pasión; ella mencionó el Observatorio de Malargüe; hablamos de su paso por Córdoba (San Marcos Sierra) y le conté de mi casita en Huerta Grande y del premio grosso que recibí hace dos semanas por investigar estrellas variables. Terminamos coincidiendo en lo importante de poder hacer lo que a uno le gusta más allá de la plata. El arte y la astronomía probablemente no nos den de comer.
Fueron pocos minutos, ¿7, 8? Pero no hubo ni medio segundo de silencio ni rastros de incomodidad mezclada con esas sonrisas y esa mirada, la misma de meses atrás. Eli era más que una chica actuando con cordialidad en su trabajo. Eli es así. Es un Sol. Y el Sol atrae, el Sol calienta..., el Sol quema.
Ya se acercaba mi parada. Había que actuar o dejar que todo se enfriara. Pero en este nuevo orden mundial, en MI libreto, las cosas eran claras, y así siguieron:

-"Yo ya me tengo que bajar, pero no tenés mail, teléfono, algo, así hablamos?"
Ella empezó a hurgar en su bolso en busca de no sé qué sin éxito y le pregunté
-"¿Qué?, ¿tenés tarjeta?, ja"
-"No, no, papel y lápiz"
-"Ah, a ver, decime tu teléfono"- y pelé el celular (eh.. mmhh... erh... eh... si.. , tengo celular ahora, JAAAAAAAAAAAAAAAAAA), pero en el maldito nervio del momento, en el maldito menú, me equivoqué de maldita opción y quería agregar su número en la opción de buscar contactos, así que cuando ya me estaba dictando, lo cerré a la mierda con un falso "no, se le acabó el crédi..., digo, la batería a esta porquería!" y pelé un papel y anoté su número.
Fue tan natural la forma en que me lo dio, tan predispuesta que me dio letra para que le dijera:
-"Bueno, ¿tenés ganas de ir a tomar algo uno de estos días y seguimos hablando?", a lo que respondió:
-"Bueno", sonriendo y asintiendo con la cabeza. (Traté de evitar que "La Gran Gaudio" onda "Yo no gané Roland Garros, no puede ser" resonara en mi interior)

En ese momento, no puedo negar que sí, ya había cierto componente nervioso y de temperatura en ascenso adentro mío, pero ¡es obvio, esos nervios eran justificables y naturales!
Me paré porque ya bajaba, le dije:
-"Bueno, dale, te llamo", y me despedí con un beso y un "Que tengas un lindo día".

Caminé hacia la puerta de atrás embriagado con una sensación de deseo (no deber) cumplido y de incredulidad crédula. Bajé del 29 y en mi mente sonaba de fondo "You Got it" de Roy Orbison.

Durante el día no pensé mucho en lo sucedido. Simplemente seguí con mi vida, mis cosas. El miércoles fue muy ocupado y no tuve tiempo de parar a ver dónde estaba parado.

Pero esta recién es la primer ronda del "torneo" y a decir verdad no pensar parece ser lo mejor, porque pensar es moverse en el terreno de lo posible, y lo de hoy, lo de hoy fue pura fantasía, algo no factible de consumarse en hechos.
Pero a veces nos llega el momento de escribir nuestro propio guión y de que nuestra obra pase del estante de "Ciencia ficción" al estante de "Biografías"

¿Y AHORA?

jueves, 11 de junio de 2009

Fantasía - Parte I

Otro mes más llegó y de nuevo, por enésigimésima (sí, con dos acentos va) vez me tocó ir a cobrar al colegio.
El mes pasado ella estaba en el entrepiso suplantando a la secretaria de ese puesto así que cuando entré y la vi ahí me sorprendió, le pregunté qué había pasado, me explicó y me dijo que me pagaba el chico arriba. Yo un amargo total, en vez de acercarme a saludarla (encima estaba sola), un muerto, seguí para el primer piso. Ya arriba, registré la pelotudez cometida, la negligencia de mi parte y me propuse (esaaaaa!!?!) acercarme, darle el tradicional beso (o sea, ella se pasa de mostrador y me besa y yo no me acerco 5 metros a su escritorio? naaah, una vergüenza, un oprobio, indignante realmente) y hablar algo, por ejemplo del hecho de que estaba con anteojos, cosa que no había visto antes en ella.
Obviamente, bajé y estaba con una chica sentada del otro lado de su escritorio y encima hablando por teléfono así que hubo despedida con la mano a la distancia. Tarareando "From a Distance" de Bette Midler en mi mente, bajé y me fui a la mierda.

Y volviendo a este mes, en esta semana con problemas de salud (nada grave pero teniendo que ir a médicos y hacer análisis) y con decepciones laborales patéticas, lo que menos me preocupaba era lo que pudiese llegar a suceder en el colegio. A esta altura ya estaba curado de espanto.
Llegué tarareando en mi mente "Heading for a fall" de Vaya con Dios y esta vez todo era normal, en el entrepiso estaba la señora de siempre, aunque pasé incluso más tarde que el mes pasado. Se respiraba un clima de quietud en el colegio. Subí a la oficina y... ¡estaba sola! CHAN (¿?). De espaldas, en medio del silencio. O sea, la situación esperada, sin interferencias humanas (salvo la propia humanidad de uno, ja ja). La saludé, vino y me dio el beso al que ya me acostumbró y en medio de un silencio sepulcral fue a buscar la plata y yo la esperé petrificado (ahí a 2,5 metros, o sea, se podía hablar tranquilamente). Volvió, me pagó, le agradecí, la despedí y bajé, ya asumiendo que la cosa era así, realmente no tenía ni ganas de someterme a presiones o situaciones de difícil resolución...
Salí y seguí cobrando las 3 ó 4 que me quedaban antes de irme a almorzar y pensando en que si en estas circunstancias no le decía nada, pues ya chau, fue. Sólo quedaba fantasear con esas situaciones novelezcas azarosas en las que el destino se complota para que los protagonistas entrecrucen sus destinos y todas esas pelotudeces rosas.
Y volé mal mientras caminaba, pensando en que ella, como ya eran tipo la 1 de la tarde, capaz salía a esa hora y justo se tomaba el mismo colectivo que yo. Me tenía que tomar el 29 (que no tomo muy seguido) así que fantaseaba con finalmente encontrarla ahí fuera del colegio (a dos cuadras) y que se diera la situación, la famosa excusa de hablar. En la película me veía preguntándole si vivía por el lado de Barrancas, etc (como el bondi va para ese lado).
Terminé de cobrar y ya de nuevo con los pies sobre la Tierra, caminé hasta la parada. Me costó encontrarla porque sólo estaba señalada con un sticker en un palo. Esperé un minuto y divisé el 29 acercándose por la avenida. Me dispuse a tomarlo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Eliberta TBO... pero no T hablo (IV)

A pesar de haber pasado un mes relativamente tranquilo, sin pensar en el futuro encuentro con Eli, cuando el día llegó todo fue igual. A pesar de haber visto aquel día que la presión no sirvió y habiendo pensado que esta vez iba a ser distinto, toda la mañana previa a la ida al colegio tuvo casi los mismos nervios que la otra vez. Es insoportable, es como jugarse la vida, adentrarse en terrenos desconocidos, y esa incertidumbre me paraliza.
El mes pasado había gastado la excusa de las vacaciones, así que este mes, lo único que se me había ocurrido era preguntarle el nombre. En mi mente, durante los días y momentos previos, siempre aparecían diálogos y formas recopadas de encarar el asunto. Con la buena onda de ella, era pan comido...
Pero todo cambió cuando llegó el momento.
En medio de los nervios entré a la oficina y ella estaba de espaldas sentada en su silla hablando por teléfono. Estaba la señora que trabaja con ella en la otra mitad de la oficina. La saludé y sin mediar palabra me quedé esperando en el mostrador a que Eli me atendiera, es como que ella se encarga de los pagos. La escuché hablar por teléfono y hablaba de la misma forma en que me habla a mí, dulce, con risitas, súpereducada. Es altamente probable que sea así en todo momento, lugar y circunstancia cuando se trata de interacciones de trabajo, independientemente de con quien. Cuando terminó de hablar dije "Hola" de nuevo porque ella no había escuchado que estaba allí. Se dio vuelta, y tal como el mes pasado se vino a saludarme del otro lado del mostrador con un beso... y lo que siguió es lastimosamente corto...
E= Hola, ¿cómo estás?
S= Bien, todo bien, ¿vos?
E= Todo bien. 40, ¿no?
S= Sí, 40 (Eli con su sonrisa de siempre, se fue a buscar la plata (los 40$) por ahí a un estante y volvió con ella, tal como cada mes)
S= Bueno, gracias.
E= Nos vemos, que estés bien (y se dirigió ya a la zona de su PC).
S= Igualmente.

... ¡¡y me fui!! Cero diálogo de nada. Cero decirle algo. Nada de preguntarle el nombre. De terror. Y es evidente que ya empezó la caída de la onda, la cresta de la ola ya pasó y no me subí. Es obvio que al no haber aprovechado los momentos ya la cosa se enfría. Y es tan linda, tiene un cuerpo, unos ojos. Hoy estaba con un flequillo que no me gustó pero es linda igual. Cambia de estilo de ropa y de peinado continuamente, tiene mil versiones diferentes. La de enero fue la mejor de todas para mí.

Seguí cobrando y, por supuesto, luego anduve hablando con viejos y viejas de la vida, de todo un poco. Con ellos no hay drama, pero con alguien con quien me encantaría charlar, alguien que me atrae, nada, me anulo.
Es verdad que estaba la señora ahí a unos metros, pero estaba todo en silencio, no había gente a que atender, dificilmente durante el año se de algo mejor que esto. Y si no hago algo en estas circunstancias, no voy a hacer nada nunca.
Cuando se dieron esas situaciones perfectas en noviembre y enero, que estaba sola y se dio de charlar, claro, tuve más tiempo y daba para decirle algo, pero es que yo aún no la había registrado como ahora. A partir del beso de enero fue que se me hizo evidente la atracción que me generaba y ahí cagué, ya la espontaneidad murió, todo se convirtió en un objetivo a alcanzar y fluir se hizo imposible. Y por más que intente engañar a mi mente diciéndole que voy a hacer lo que salga en el momento, eso se torna imposible, hace como 10 años que no paso por una situación así, por lo cual nunca puedo hacer que sea algo "normal" o pase desapercibido sin pensar. Mi coyuntura no es la habitual de la gente, entonces me cuesta naturalizar la situación.
Y lo que es clave para todo esto es la excusa. Necesito una excusa para empezar a hablar, para romper el hielo. Este mes no la tuve. Cuando estaba ahí dándole los recibos pensaba en lo del nombre y sentía que decirle de una "¿Cómo te llamás?" no daba, porque no se había originado ninguna charla esta vez después de los sonrientes "cómo estás". Me quedé como en bolas y sentí que quedaba descolgado, tipo interrogatorio la pregunta. Una cagada. La misma situación 1 minuto antes o 1 minuto después de estar en esa oficina es completamente posible, ubicada y normal, pero una vez que estoy viviéndolo, me siento que no puedo decir eso, que queda mal, que está fuera de lugar, cuando en realidad ella ya me dio la confianza de saludarse con un beso y poder conversar. Si no la tomo, es esperable que si ella tenía algún tipo de interés lo pierda.
El no tener una excusa, un tema a mano me mató, porque la ficha de la espontaneidad la perdí hace 2 meses, entonces no puedo confiar en eso. ¿Cómo recuperarla? No sé si la pueda recuperar, pero algo tengo que hacer.
Hoy sentí que se me iba todo de las manos ya y decidí al menos intentar algún encuentro "casual" no casual. Al encontrármela, ya tendría excusa, el hecho en sí ya da para hablar, que la hora que sale, que yo trabajo hasta más tarde, etc. etc., y al haberse ya visto temprano es como que se hace más fácil hacer alguna referencia a eso y ya el saludarse en ese contexto da paso a charla, no como cuando seguimos los pasos establecidos del trámite de cobrar/pagar.
Ya el mes pasado, una tarde tuve que cobrar por ahí y estuve "merodeando" a ver si la veía salir. Aquella vez fue entre 17.50 y 18.10 pero no salió nadie. Hoy anduve por ahí entre las 16.52 y 17.15 y tampoco... Salieron varios pero ella no. Habrá que seguir merodeando. (Eli, si estamos juntos en el futuro y leés esto, no, no soy un psicópata, jaaaa..., sólo quería llegar a vos)

Luego estuve pensando (¡¡ jaja, inevitable!!) y me di cuenta que aquella necesaria excusa podría ser algo mío. Yo de ella no sé nada, contando algo mío podria generar que ella cuente algo de ella y una charla. Y si siempre ese algo mío que me hace sentir cómodo es la astronomía, pues utilizarla. Es algo diferente, raro para el común de la gente, que suele generar interés.
Y ya que lo que tengo asegurado 100% en el comienzo de la interacción es el "Hola, ¿cómo estás?", pues utilizarlo también y responder por ejemplo que estoy bien porque me voy de Viaje a Mendoza y mencionar la astronomía. Recordarle que ella estuvo en Mendoza y preguntarle en qué parte estuvo (ya que ella me contó de sus vacaciones, usar esa pequeña cosa compartida). Preguntarle también si ella tiene algo así que le guste como a mí la astronomía, y si todo eso fue factible, pues dado que la charla se hace larga, sacar el tema de que estamos trabajando pero podemos seguir charlando tomando algo más relajados.
A mí me suena perfecto, pero hay que ver si en el momento me suena así o cómo me sale.
O que contexto me encuentro la próxima vez, en cuanto a gente cercana, su onda, etc etc. Ya veo que ya no me saluda más con el beso. Sería terrible.

PD: esta vez fue la opción 3 con el agregado de la señora.

lunes, 16 de febrero de 2009

TBO o TO - III - Eliberta

La vasta audiencia del blog coincidió en elegir la 8 como la alternativa real.
Dado semejante grado de detección de los hechos, o tenencia de bola de cristal, ¡les solicito me informen ya qué es lo que va a pasar el mes que viene!
OK, no digo que hubiesen elegido la 15 o la 16, pero qué sé yo, ¿la 9, la 17, la 2?

Después de muchos nervios durante toda la mañana a medida que se acercaba la hora de cobrar al colegio, finalmente, llegó el momento.
Llegué después de las 12 a propósito, ya que en noviembre la había encontrado sola porque estaban almorzando las compañeras (y la señora que abre la puerta desde el entrepiso).
Cuando me aproximé a la puerta, primer problemita a la vista: una señora se me acerca para tocar también el timbre. "Cagamos", ya tenemos compañía", pensé.
No atendía nadie, lo cual me hizo pensar positivamente: "Debe estar sola de nuevo y por eso tiene que bajar a abrir ella y tarda". Pero al minuto abrieron dos tipos, uno con mameluco de encargado y un pibe joven. Pasó la tipa (ma' que señora, es una "tipa" ya que se tornó en algo negativo para mi objetivo, jaja) y luego, tras responder a las preguntas del mamelookeado de quién corno era, pasé yo. Ya desde las escaleras escuché voces desde la oficina, incluída la del jefe de ella, el que pone la plata, ese que veo una vez cada dos años más o menos.

Llegué a la oficina y... desastre...: vi a la tipa que subió conmigo, otra tipa, un pibe, el jefe y tres chicas atendiendo (incluída ella). Un quilombo.
Entré y dije "Buen día" y ella me vio, su sonrisa habitual se activó y ante mi sorpresa se vino del otro lado del mostrador y me dio un beso. Rápidamente se fue hacia adentro a buscar la plata para pagarme, mientras el bullicio de varios hablando a la vez invadía el lugar. Seguramente estarían anotando alumnos para marzo, cosa que en mi extraña mente antisocial no era una posibilidad. En eso, el jefe de ella me da una mano, ya que grita "¡Eli!" y se va por la puerta (?), y ella se asoma y mira a ver quién la había llamado. O sea, se llama Elizabeth o Eliana, o Elisa..., Elisea.., Eliberta, Elípides, Elinda, Elicantropa, Elibea...
Bueno, volvió con la plata (y la sonrisa) y mientras le daba los recibos le pregunté qué tal había pasado las vacaciones, para que no quedara todo tan en la nada, pero siempre ahí a 0,4 metros de toda la gente. Me dijo que la había pasado rebien. Pero ella estaba así como acelerada, yo la veía como que me hablaba a mí, me sonreía y a la vez tiraba miradas para el costado a las compañeras, estaba como pendiente de todo a la vez, un embole cómo se dio la situación. Le pregunté si se había quedado o había ido a algún lado y me respondió:
-"Estuve en Córdoba, San Juan y Mendoza".
-"Uuhh, ¡qué bueno, veo que las redisfrutaste entonces!", le dije, pero eso fue lo último que pudimos hablar, porque se fue para atrás con las compañeras por algo y nos despedimos así a la distancia mientras seguía ahí ocupada y yo emprendí la retirada. ¡No tuve mi beso de despedida! Ahora me había enviciado ya, pero bueno, tuve el de despedida la vez pasada y el de bienvenida esta vez.

Resumiendo, sigo sin saber qué onda, si TBO ó TO, pero no fue tan malo después de todo. Me sorprendió nuevamente cuando se pasó del otro lado del mostrador para darme el beso cuando tranquilamente podría haberme hecho esperar con toda la gente que había o saludarme como en estos 4 años: desde "el otro lado". Es como que desde el mes pasado, ella asumió que es con beso la cosa, jaja. Justamente una amiga el otro día me  decía que le diera un beso yo al llegar y yo le decía que había un mostrador, que no daba, que no me iba a pasar del otro lado..., bueno, ya veo que el mostrador no es problema.
Y bueno, su inmediata reacción también es un punto a favor, lástima que como se vino a atenderme a mí, no vi cómo es la expresión de su carita cuando atiende a otras personas. Y como lo de las vacaciones quedó ahí cortado, ni indicios de si fue con amigas, con novio... Me fui sin data nueva, pero con la certeza de que su TBO permite entablar charla en cualquier momento si la cosa no está tan complicada como esta vez. Y siempre ha sido así, esta vez fue una excepción, por lo que espero quitarme presión e ir más tranqui la vez que viene a ver qué sale. Porque lo de esta vez fue de terror, todo un mes pensando y esa presión de que "sí o sí tengo que decirle algo", lo cual me hizo llegar en un estado de putrefacción mental nada recomendado para estos menesteres.
Senti que planear todo y presionarse no va y lo poco que pasó me hizo sentir más tranqui y que la situación difícilmente sea algo traumático, sea cual sea el resultado. 
La percibo dispuesta a charlar conmigo. Si el otro día veía las cosas 50-50, ahora las veo TO= 60 - TBO= 40.
Obvio que no me fui contento sino frustrado, pero luego quedé más tranquilo. Podría haber sido peor: podría haber dicho algo totalmente forzado y en un contexto completamente inapropiado y no haber obtenido respuesta debido a que estaba ocupada y a lo difícil de la situación con gente alrededor. Y podría haber quedado como nada algo que en realidad no era así. Seguramente habrá una oportunidad mejor de entablar una charla y llevar a cabo el lanzamiento. Pero un lanzamiento sin cuenta regresiva.

jueves, 12 de febrero de 2009

¿TBO o TO? Parte II, "Elige tu propia aventura"

Y este mes llegó el momento esperado.
Después de semanas pensando y pensando fui al colegio a cobrar. 
Ni que hablar de los nervios durante toda la mañana hasta llegar al lugar de los hechos...
Me juraba no pensar hasta llegar a la puerta pero a cada segundo se me aparecía en la cabeza ella y la situación que iba a suceder. Y llegué al colegio.

Elija qué cree que fue lo que realmente sucedió cuando llegué a la oficina:

1) Le dije de ir a tomar algo y por primera vez se le fue la sonrisa de la cara:
   -No, no puedo...
   -¿No podés hoy o no podés nunca?
   -Ando a mil, muy ocupada...
   -Ah, está bien... Bueno, nos vemos el mes que viene.
   -Dale. Chau (le volvió la sonrisa)

2) Cuando me contó sobre sus vacaciones, mencionó que las pasó con el novio, por lo cual ya no hice ninguna invitación y todo quedó como antes, cordialidad y buena onda y hasta el mes que viene. Confirmé que ella era así con todo el mundo.

3) Fui pero me cagué de las patas y reprimí absolutamente todo, haciendo de cuenta que no pasó nada y que todo este mes no existió, ni la expectativa, nada. Llegué, estaba sola de nuevo, la saludé, me sonrió, me pagó, le sonreí, dije dos boludeces y me fui como siempre.

4) Le dije de ir a tomar algo y mantuvo la sonrisa y me dijo:
   -Sí, dale, como amigos.
   -Eh... no, está bien, dejá, ya si me decís eso de entrada, listooo, todo bien, te veo el mes que viene. Chau.

5) Llegué a la oficina y con estupor vi que no estaba ella. Me pagó la compañera. Le pregunté: 
    -¿Y la otra chica?
    -Está enferma así que hoy no vino
    -Ah, que bajón, cuando la veas mandale saludos míos.
    -Bueno... (con sonrisa extrañada).

6) Le dije de ir a tomar algo y mantuvo la sonrisa y me dijo:
   -Mmmh, podría ser... Dale.
   Le pedí el teléfono, la llamé y salimos.
   En la salida, me empezó a contar de cómo piensa en un flaco y el flaco no le da bola. Ya cuando empezó con eso, la escuché pero la onda se fue yendo a la mierda así que estuvimos tomando algo un rato y no propuse más nada y la despedí con un "Hablamos"...

7) Le dije de ir a tomar algo y mantuvo la sonrisa y me dijo:
   -Mmmh, podría ser... Dale.
   Le pedí el teléfono, la llamé y salimos.
   Tomamos algo y la charla fue genial, su simpatía, su soltura, demostraba interés en mí, salía todo renatural, la piropeé y hablamos con onda, todo encauzado hacia un final anunciado de pasión y al salir del bar, en la calle... ¡prendió un cigarrillo! Debacle, a la mierda la onda, todo. Le dije que el cigarrillo era mi enemigo número uno. No entendió o no le dio bola a lo que le dije pero ya no hice nada, la despedi sin intento de beso y con un "Hablamos".

8) Llegué y estaba lleno de gente, alumnos, madres y hasta su jefe. Me quería matar. Ella me vio, pasó del otro lado del mostrador y con su sonrisa habitual me dio un beso y rápido se fue a buscar la plata casi sin palabras, mientras otras dos compañeras atendían al gentío. Su jefe la llamó para preguntarle algo. Me pagó y le pregunté por sus vacaciones, me dijo a las apuradas que estuvo por varias provincias y ni hablar más pude que se tuvo que ir para adentro a seguir atendiendo. Me fui, re-frustrado de no haber podido hacer nada.

9) Le dije de ir a tomar algo y me dijo que tenía novio.
   -Oops, no.. muy mal, no se hace eso de tener novio...
   (Risas nerviosas de ella)
   -Bueno, nos vemos el mes que viene. Chau.

10) Llego, le pregunto por las vacaciones y la compañera le dice:
    -Marina, me voy al kiosko, ¿necesitás algo?
    -¡Ah, sí!, traeme dos atados de Marlboro Light que se me acabaron.
    -Perdoná - me dijo a mí y me siguió contando de las vacaciones.
La escuché un momento, pero no pregunté más nada, y con una sonrisa me fui como siempre y chau.

11) Le dije de ir a tomar algo y me dijo que tenía novio
   -Oops, no.. muy mal, no se hace eso de tener novio...
   -... Pero podemos ir a tomar algo si querés (y me anotó su MSN y me dijo que nos comunicáramos)
   No la agregué.

12) Llegué a la oficina y con estupor vi que no estaba ella. Me pagó la compañera. Le pregunté: 
    -¿Y la otra chica?
    -No trabaja más.
    -...  (me tildo pensando en qué método usar para suicidarme)

13) Le dije de ir a tomar algo y mantuvo la sonrisa pero tenía una cara de sorprendida total...
   -No te lo esperabas, eh.
   -Mirá, te confundiste, todo bien, pero... No.
   -Está bien, no hay drama, todo bien. Bueno, nos vemos la próxima. Chau.

14) Le dije de ir a tomar algo y mantuvo la sonrisa y me dijo:
   -Pensé que nunca me lo ibas a decir...
   -Todo llega, ¿viste? (Risas de ella)
   Le pido el teléfono y arreglamos para salir. 
   Salimos, todo bien, besos y colorín colorado fuimos felices y comimos lombrices.

15) Apenas termino de pronunciar la invitación me escupe y salgo corriendo escaleras abajo. Gestiono que desde el mes siguiente vaya otro cobrador al colegio.

16) Sorprendentemente, estaba sola otra vez. Cuando la invité a tomar algo, no respondió, sólo me miró salvajemente, se me acercó y me partió la boca y me llevó al fondo de la oficina donde procedimos a hacerlo.

17) Llegué arriba y todo iba como siempre, "Hola", sonrisas, silencio y el "intercambio comercial". Pasaban los segundos y completamente nervioso veía como se iba el tiempo hasta que cuando me termina de pagar, sin haberle preguntado nada de las vacaciones ni nada (omnubilado por el tener que decirle algo), digo todo tartamudeando y trabado y con cara de muerto:
    -¿Q.. quer--és ir a ... tomar algo...?
    -(levanta las cejas como diciendo "¿Qué?") ¿a tomar algo?
    -Sí..., un café, un helado, lo que sea, .. si querés...
    -No sé... Dejámelo pensar y la próxima te digo...
    -Sino dame tu teléfono o algo y hablamos, como quieras...
    -Yo la próxima te digo...
    -Bueno.. Chau, nos vemos. Que estés bien.
La próxima si no dice nada no da que le diga de nuevo...

18) Le pregunté por las vacaciones, me dijo que bien y que estuvo en Mardel, pero que si quería podíamos ir a tomar algo y me contaba, porque ahora estaba trabajando. 
    -Te dejo mi celu, llamame y arreglamos, ¿dale?
    -Dale (esa fue la única palabra que tuve que decir, jaja)


¿Cuál fue la posta?
En el próximo post lo cuento, a ver quién adivina.


jueves, 15 de enero de 2009

¿Tiene BUENA ONDA o TIENE ONDA?

En el post anterior hablaba del ámbito laboral y mi imposibilidad de trasponer el límite entre lo cordial y automatizado y lo personal.
También hablé de la doméstica que se me tiró pero no me cierra y de la secretaria del colegio que me cierra por todos lados pero ni idea de cómo acercarme.
Un mes después puedo hacer un update.

A la doméstica no la encontré este mes, lo cual no me generó una depresión precisamente.
El colegio se ha hecho el lugar que encierra mi interés ahora. ¡Viva la educación!
Creo que es tiempo de hacer un resumen de qué es lo que pasa con esta niña.

Mi trabajo se limita a ir casa por casa (bueno, en este caso, colegio), saludar, dar el cupón del mes y recibir la plata correspondiente. Es rápido y simple. Cada salida laboral (de unas 3 ó 4 horas) incluye unos 70 socios promedio, con cada uno de los cuales se repite la rutina antes mencionada.
Desde hace mucho tiempo, cobro en un colegio. La rutina particular de esa cobranza consiste en:

*toco el timbre
*la secretaria me abre desde el entrepiso
*la secretaria me hace pasar al primer piso
*en la oficina del primer piso me pagan
*vuelvo a bajar y la secretaria me da salida.


La parte interesante es "en la oficina del primer piso me pagan".
Desde hace unos años, una chica muy linda es la encargada de pagarme. No recuerdo cuántos años hace exactamente, serán 4 ó 5. ¡No deben ser muchos más o ella sería una bebe cuando empezó! jaja. Cuando la vi las primeras veces me la imaginé como una alumna pasante o algo trabajando temporalmente. Luego fui viendo como esta chica crecía y seguía trabajando allí, cada vez más mujer y con más soltura en su rol.
Hoy en día es una mujer hermosa, de unos 22, 23 años, y que se encarga de casi todo en el colegio cuando los demás no están.
En los últimos meses empecé a notar cada vez más la increíble sonrisa y buena onda que tiene. La forma de tratarte, de mirar. Lo piola y simpática que es. WTF! ¿Simpática y linda a la vez? ¿Es posible? Señores, les comunico que sí, es posible, lo he comprobado, es científico. Esta chica combina la sonrisa más tierna con los ojos más hermosos, la mirada más brillante, el cuerpo más armonioso y la simpatía más entradora. Es femenina, sexy y piola por donde la mires. Charla, se ríe, derrocha buena onda.
Bueno, basta de mentiras, no, no es algo científico. Esta descripción existe porque cada uno de nosotros tenemos ciertos parámetros de lo que es genial o no, lo que nos atrae o no. Y muy de vez en cuando alguien une varios de esos parámetros en una sola persona produciendo este sacudón, este flasheo, esta atracción (basada en muy pocos datos, obviamente, es el flasheo inicial)
Para alguien solitario como yo, al que pocas personas le generan algo, es significativo, por más naif que suene. Mi relato de hoy sonará así para los típicos fuckers o personas acostumbradas a interactuar constantemente en diferentes ámbitos y círculos.

Hace dos meses la encontré sola, era el mediodía y estaba cubriendo a las demás empleadas que almorzaban. Entonces me bajó a abrir y subí con ella a que me pague. Estuvimos solos, cosa que no se da, ya que en la oficina donde trabaja hay dos personas, una señora en una zona más separada y otra chica trabajando con ella. Hubo un par de conversaciones cortas y siempre con su sonrisa como protagonista pero nada más, me bajó a abrir y me fui. Le pregunté si iban a estar en enero o si había vacaciones y me dijo que estaban.
Ese día me hizo dar cuenta que tuve una chance al estar solos y no hice nada. A partir de ahí pasé a registrar todo el asunto en un nivel más presente (antes me acordaba que había una chica linda cuando llegaba al lugar, ahora ya era tema de pensarlo de vez en cuando).
Al mes siguiente ella estaba acompañada arriba, me atendió rapidito con su sonrisa habitual y me fui. Estaba vestida con ropa suelta (pollera larga y colorida).

Y finalmente llegó lo de hoy.
Llegué sin mucho pensamiento ya, habituado a la nada generalizada que caracteriza mi accionar y sin esperar sorpresas. Pero la primer sorpresa fue que al tocar el timbre se abrió la puerta del garage del costado y se asomó la cabecita de ella y me hizo el gesto de que pasara. Pasé. El colegio estaba oscuro, desolado.
Estaba extremadamente linda hoy. Remera negra, buen escote, pantalón de vestir. El otro día todo suelto, hoy al cuerpo dejando ver sus atributos.
El pelo ondeado, esos ojos tan claros, la sonrisa omnipresente.
Bromeé sobre que otra vez la dejaron sola teniendo que hacer todo. Al subir las escaleras había un arbolito de Navidad (¡14 de enero!), así que le dije que era ilegal tener un arbolito armado en esta fecha y ya que ella se estaba encargando de todo tenía que desarmarlo ya. Se reía, seguimos subiendo y en la oficina se cumplió el ritual habitual de pago. Cuando empezamos a bajar la escalera de nuevo, le pregunté ¿"Nunca tenés vacaciones vos?" y me respondió que la semana que viene ya. Y llegamos a la puerta, me abrió y yo me iba como siempre y se me acercó y me dio un beso. ¡En la mejilla, eh! Yo me resorprendí pero actué con normalidad, porque fue todo espontáneo de su parte, como cuando te despedís de una persona que conocés, sólo que era la primera vez que eso sucedía entre nosotros. Me fui caminando en una nube de pedo. Se salió del protocolo, no me lo esperaba. Bah, como si hubiese un "protocolo"... La cosa es que si tiene algún interés, lo logró, ya cambió todo, se hizo más personal y ahora no puedo hacer de cuenta que no pasa nada y que es una socia más y cobrarle y chau. Cagamos, ahora se pasó el límite y si no hago algo no me da la cara para mirarme al espejo. Y si no tiene ningún interés, bueno, me confundió por ser tan copada. Pero ya la situación es independiente de si tiene onda conmigo o no: me activó la atención activa hacia ella, chau, no tengo retorno, ja...

Y ahí está el tema: si ella es así de la buena onda que tiene en la vida o si tiene onda conmigo.
Si trata así a todos o si es especial conmigo.
Y no hay forma de saberlo si no llevo la cosa hacia otro lado. Y con el poco tiempo que tengo y tendré cada vez que la veo, tendré que ir directo al punto. Y encima será con testigos (compañeras de trabajo) pero no me queda otra, sino quién sabe cuándo la veré sola otra vez (¿enero 2010?). Es chica, yo tengo 35, pero es de esas personas que te caben sus gestos, sus miradas, sus sonrisas, es difícil de explicar (y de encontrar). ¿Me verá como un veterano inofensivo y por eso la buena onda? ¡Como yo con las viejas! nooooooooooooo...

El mes que viene ES el mes. Si no hago algo esto que avanzó este mes ya se puede enfriar y chau. Si había alguna oportunidad puede perderse. El beso más allá de lo que signifique o no, fue algo nuevo y cambió la relación. Yo no beso a ninguna socia, salvo a alguna que otra vieja confianzuda, JAJAJAJA. Si hago de cuenta que no pasó nada y no hablo algo, es como perder el avance que percibo con lo de ayer. Si tiene algún interés es como expresarle que el que no da cabida soy yo, ¡¡lo que estoy haciendo con la doméstica!! ¡Oh, my God! Noo, no puedo hacer eso. ¿Me besó? ¡Que se la banque! El tema de las vacaciones va a ser mi excusa para hablarle y bueno, luego, tendré que tomar coraje y hacer alguna movida.

* ¿CUAL LES PARECE QUE PODRIA SER ESA MOVIDA?
* ¿QUE OPINAN? ¿ELLA SERA ASI CON TODOS o SOLO CONMIGO?

domingo, 16 de diciembre de 2007

Simultaneidad de Objetos de Deseo

No hay mujer que conozca en la que no encuentre el fantasma de la inestabilidad, la infidelidad, la inseguridad.
Terminar cayendo en sus vaivenes emocionales y mentales es algo que me da pánico y del que estadísticamente comienzo a convencerme de que no podré escapar porque no logro conocer a la excepción a esa regla. A aquella que tenga claro lo que siente, lo que quiere y actúe en consecuencia haciéndose valer, respetar, jugándose por ello.
Puedo relacionarme con ellas como amigas o conocidas, pero cuando entran a jugar sentimientos más profundos, pasiones irracionales, se torna una tortura ver cómo todo puede pasar de ser blanco a ser negro, de ser radiante a ser oscuro en un abrir y cerrar de ojos. Yo estudio estrellas variables pero soy un tipo constante, ese es mi calvario. Ver que no puedo saber con qué me saldrán mañana y que eso va de la mano de la desconfianza. No me interesa ofrecer en vano lo que tengo para dar.
Quizás pase porque si se dan cuenta que vos siempre estarás ahí, ellas tengan que hacer lo mismo y no se sientan capaces. Quizás no sientan que merecen ser tratadas así o tener lo que desean y sea más cool ser mártires o vivir penando o buscando al amor de la boca para afuera.
Siempre tienen dos, tres, cuatro objetos de deseo simultáneos y pasan aleatoriamente de uno a otro (no digo que siempre sea en la práctica pero si en su cabeza o en sus sentimientos internos), alegrándose, entristeciéndose, fantaseando. La vida parece ser una vorágine en la que estar solas no es algo permitido y en que mientras se espera el amor hay que pasar el tiempo en esa carrera de las interacciones sin importar el grado de exposición, degradación, enfermedad... Probablemente no se den cuanta que eso quizás ahuyente a lo que buscan. Bah, y cuando queda tan evidente que en el fondo lo buscan, es preciso que aclaren que no lo buscan, que no buscan nada, como si eso fuera cierto...
Palabras que suenan muy lindas pero que se desvanecen ante lo gris de los hechos. Tiempos que se miden en horas o días y no en años como los míos.

Y ver todo eso rodeándome me quita la esperanza de tener algo sano y sin desconfianza. Porque como hay que vivir el presente, todo vale y para mi no.
Siento que sentirse valoradas y respetadas no es estar en un rol en el que muchas mujeres se animen a estar. Y sí, para eso hay que existir y quererse.

martes, 14 de agosto de 2007

Leyes Inexorables

No espero que nadie entienda este post. Porque expresa las sensaciones de siempre que no comparte la mayoría, pero bueno, es así.
Es la lucha interna entre gustos, lógica, preferencias, forma de ser, ganas, deseo, búsquedas, pulsiones y lo sano.

Hoy fui a conseguir mi entrada para ver a Dolores O'Riordan, solo, obvio.
Ya con mi entradita en mano (primera fila superpullman), me volvía y en el subte me encontré a un viejo amigo de la astronomía que no veía hace años. Hablamos y al bajar en Chacarita lo acompañé unas cuadras hasta el geriátrico donde está su madre, a quien iba a visitar. Fue un grato reencuentro. Me preguntó por mi ex, extrañado de que no estuviéramos juntos, ¡y casados! (jaaaa). La soledad y el no encaje en el mundo fueron temas hit, como siempre.
Volví a Chacarita para tomarme el colectivo a casa y... claro..., eran las 18.30...
Imposible no pensar en ella. La ex-rubia del 44. Fui a la parada, me puse en la cola y al minuto me dí vuelta y... ¡la tenía al lado! Fue completamente casual, como la semana pasada. La miré y medio que me miró y se puso a hurgar en su bolso como sonriente. Se le cayó una moneda de 50 centavos al piso, me di vuelta y amagué agacharme a agarrársela pero ya lo había hecho ella. Igual al ver el gesto, se rió, me dijo "ya está". Le sonreí y volvimos a lo nuestro (?). Ella se puso a hojear una revista. ¿Caras?, ¿Pronto?, ¿Paparazzi?, ¿Rolling Stone? ¡No! ¡National Geographic! Damn! Lo que me faltaba para estresarme más. Miré al cielo despotricando... ¿Encima lee la National Geographic? ¡¿Por qué me tiene que pasar esto a mí?! Llegó el colectivo. La dejé pasar. Me dio un "gracias" como entonado y sonriente, le devolví la sonrisa con mi "de nada", pasó y quedé atrás de ella entre el piso y el primer escalón esperando que desagotara la zona de la máquina para poder subir. ¡Madre mía, qué cu...erpito! ¡Qué posición privilegiada!, jaja.
La miré ahí pegaditos cuando ponía sus monedas. Y se fue a sentar a uno de los dos asientos vacíos (juntos) que quedaban, adelante de todo, junto a la primer puerta.
Saqué el boleto y... seguí para atrás y me quedé parado. No daba estar ahí primero si seguían subiendo viejas a las que iba a darles el asiento... Hojeó su revista y yo me quedé pensando por ahí durante los 13 minutos de nuestro viaje. "¿Y si dejó de fumar?" "¿Y si le digo algo igual, tipo práctica aunque sea?" Imaginaba diálogos, situaciones. La espontaneidad quedaba enterrada y la adrenalina se me escapaba por los poros, como siempre. Es difícil cuando te sentís atraído poder equilibrar lo que pensás con las ganas. Pero no tiene sentido. No lo tiene. Si se llega a dar, de pedo, o en alguna situación casual, sé que va a ser difícil resistirme, pero mientras tanto, ¿voy a meterme a la boca del lobo adrede? No tiene sentido, sé lo que aguanto y lo que no. Lo que no voy a adaptarme o aceptar. "Igual, está al lado de la puerta de adelante, así que se va a bajar por ahí y ni cerca la voy a tener, así que...", pensé.
Pasó la parada anterior a la nuestra y me acerqué a la puerta. Al mismo tiempo se paró ella de su asiento y... vino para atrás. La miré y me sonreía, ella no necesitaba ni preguntar si yo bajaba, ya lo sabía. Es como si nos conociéramos ya. Hay miradas, sonrisitas, ¡¡¡es insoportable!!! Yo, el pesimista, no logro imaginar una hipotética situación en la que me corte el rostro mal si le hablo. Cero de agreta en su expresión cuando la miro ahí tan de cerca. Esas risas y sonrisas, esa sensación de conocerse (y..., ya son como 10 veces que la vi). No es justo. Lee NG, hay onda, es preciosa, vive a 3 cuadras y... ¡fuma!
Bajamos, ella caminó atrás mío unos 15 metros y luego cruzó a la otra vereda rumbo a su casa y yo a la mía. La miré. En un momento, abrió la cartera y yo pensaba: "Bueno, ahora que prenda un cigarrillo así me saca esta sensación de mierda, este estrés".
Pasaron unos segundos de revolver y... Siiiiii, lo prendió y respiré aliviado. Todo seguía igual. Hubiera sido al pedo. Pero cuando la tengo ahí estoy al límite...

Es una historia de nunca acabar. No es el único caso. Parece ser una ley. Ese vicio de mierda, lo odio. Me rompe soberanamente las bolas que la mayoría de minas lindas caigan en esa estupidez. Es como una regla: pareciera que las chicas si tienen cosas en común conmigo, intereses, onda, etc, son terribles bagartos, cero sexys y re-quedadas. Y si me gustan, son sexys y "despiertas", fuman. Es casi utópico pensar lo contrario. Y tengo mil ejemplos a diario. No puedo creer que no haya alguien que me demuestre lo contrario. Parece como selección natural: belleza, joda, descontrol, roce social = faso. Escasos atributos físicos, intelectualidad, tranquilidad, simpleza = no faso.
¿Existe una mujer de 20 y pico o 30 que no caiga en esto? Sí, ya sé, mi ex, ja, pero ¿alguien más?
En fin, vuelvo embroncado pero después se me va pasando y agradezco no seguir el impulso del momento (bueno, eso no es algo difícil para mí, ja ja) y terminar en una situación de mierda, estando con alguien que fuma y esperando todo el tiempo que deje de hacerlo o intentando cambiarla. Porque así sería, sin dudas.

Y si no me entendieron, no se hagan problema, sé que es difícil, pero me basta con que yo me entiendo.
Gracias por bancar el despotrique.

jueves, 19 de abril de 2007

EX = El Ente

(Star Party - Valle Grande / San Rafael / Malargüe - Parte I)

* Seba ve de nuevo a EX después de 3 años y dos meses.
* EX ve a Seba, le sonríe y viene a saludarlo.
* Seba habla un minuto con EX y se va a la mierda con sus amigos.
* Seba trata de no mirar nunca a EX e ignorarla cuando EX anda merodeando por ahí.
* Compañero de facultad de EX da charla sobre eta Carinae, la estrella que EX y Seba estudiaban y fue tema de su primer conversación en 2001.
* Compañero de facultad de EX destaca el trabajo de Seba con esa estrella y dice que usa los datos de la página de Seba para chequear.
* Seba y compañero de facultad de EX hablan después de la charla sobre esa estrella.
* Al otro día, EX pregunta a Seba cosas que ella ya sabe sobre las charlas que tiene que dar Seba para sacar conversación.
* Seba ve a compañero de facultad de EX acariciándole los rulos a EX en la mesa.
* Seba ve a EX hacerle masajitos a compañero de facultad de EX en la mesa.
* Antes del cierre de la Star Party, organizadores y también EX entregan los certificados del evento. Seba agradece y saluda a quienes le dan el certificado pero pasa de largo a EX que está en un costado.
* Novio de EX (ex-"compañero de facultad de EX") recalca a Seba el placer que ha sido conocerlo.
* EX pide a Seba que le mande sus planillas de observaciones que quedaron en la PC de Seba hace años.
* EX manifiesta sus planes de observar variables y demás cosas (esas que nunca logró hacer con Seba en su momento). A esta altura EX y Seba hablan casi con normalidad. Seba incluso le dice a EX que la puede ayudar con el inglés cuando EX muestra sus reservas en cuanto a hacer un paper por el tema idiomático.
* EX se ve contenta de hablar con Seba y se despiden como cualquier par de personas civilizadas.
* Un par de días después, Seba le manda a EX las planillas que le pidió.
* EX agradece a Seba y le dice que está muy contenta de haberlo visto.
* Seba no está ni contento ni triste ni nada. EX ES PASADO.


Me sorprendió cómo se dio todo. Iba con bronca al reencuentro con el único amor que tuve y volví como si nada. No sentí bronca, no sentí nada, más allá de la rareza de la situación.
Es que EX era la de siempre y ya sin la máscara del amor, EX es la chica de la cual me separé. Ya no sentía esa atracción y no la veía con los mismos ojos. Ya no me compenetraba con sus palabras o movimientos. Ya no éramos un equipo. Esa vergüenza e inseguridad que antes podían generarme ternura, ganas de protegerla, ahora me daban cierta vergüenza ajena.
Ella fue consistente con las palabras que me dijo en aquel chat hace 4 meses, que no quería ser tabú en mi vida, que quería que hablemos, que yo era una de las personas más importantes sobre la Tierra para ella y que siempre estaría ahí por mi (?).
Más allá de haber hablado estos días sin conflictos, nunca entenderé o compartiré esa forma de ser. O sea, todo bien, pero ya fue. Resonaba en mi cabeza la frase hecha "te deseo que seas feliz con quien quieras y como quieras" y pensaba en que si yo digo algo así es justamente al revés, porque ya me importa un pito si es feliz o no. ¿Falso? Es que si me importara no podría -ni querría- dejar de lado mi parte egoísta de quererla conmigo. Esas cosas se sienten, no se piensan o se racionalizan. Y si ya no la quiero conmigo, pues la verdad, si es feliz o no, si le va bien o le va mal o qué camino decide tomar, eso no me incumbe y ya no es parte de mis pensamientos o mis deseos. Sos vos, soy yo. Estamos separados. Si me importaras, buscaría que no lo estemos o tenerte cerca me haría mal.
Y bueno, no seré tan buena gente.

Resumiendo, pasar esta prueba fue EX= el ente.

domingo, 8 de abril de 2007

LA NOVELA = ¿Y SI FUERA ELLA? - Capítulo Final

Era el día martes 27/2.
Fui a sacarme unas radiografías a Caballito calculando la vuelta en el 44.
Pero la sucursal de allí estaba cerrada por reformas así que tuve que ir a una en Chacarita. Perfecto, si podía hacer todo rápido, quizás llegara a tiempo para ir a la parada donde ella toma el colectivo.
Salí de hacerme la radiografía justo minutos antes de las 18 y llegué a la parada a las 18.03, exactamente a la hora que el viernes se subió al colectivo.
No estaba en la cola. Esperé en un costado, lejos del Sol que pegaba a full en la cola (en la cola del colectivo... Aunque venía del oeste y la gente miraba para el sudeste así que sí, les daba en la cola también). Dejé pasar un 44. Dejé pasar dos. Tres. Cuatro. No aparecía. Las dos primeras veces que la vi, por la hora en que llegamos a casa, debió haberlo tomado 18.40 así que decidí esperar hasta esa hora. Lo valía. Era preciosa, era vecina, y además hoy yo no tenía otra cosa que hacer.
Dejé pasar el quinto colectivo... Y el sexto.
Y a las 18.36 hs... CHAN... ¡APARECIO ELLA AL FINAL DE LA COLA! (El día que la vi temprano fue la excepción, parece que su horario real es ese de las 18.40 más o menos en Chacarita)
La primera reacción fue sacar la vista de ahí y pensar, "Bien, listo, ya tengo viaje asegurado. Ahora el tema es generar la interacción". El corazón empezó a latir más fuerte. Miré de nuevo. Allí estaba su tatuaje, era ella, ya después de 4 veces la reconocía más fácil. Hoy sin anteojos oscuros, con jeans apretados, diosa total.
Iba a ir a la cola por ahí para acercármele. Miré nuevamente y...
ELLA ENCENDIO UN CIGARRILLO.






FIN



ELEGIR <-> CAMBIAR (Repercusiones y resabios de la novela)

Al contarle esto a varias personas, me criticaron duramente por ser cerrado y darle importancia a "semejante boludez".
Caemos en algo típico: el creer que lo que es boludez para uno es boludez universal. Cada cual elige en base a sus prioridades, gustos, valores.
Cada uno sabe qué poner en la balanza y al elegir se hace cargo de eso, de los pro y los contras.
Un amigo me decía que "lo del cigarrillo se negocia", de decirle a ella que conmigo no fume, etc. etc.
No comparto ese concepto de negociación. Me suena mucho a cambiar gente. Moldear. No me interesa. Sabiendo de entrada que me molesta el cigarrillo y me resulta incómodo estar con gente que fuma, ¿voy a elegir a alguien que fuma para compartir mi tiempo y engancharme? No, no soy masoquista. Y no me interesa que el otro cambie cosas en función a mí. Me gusta conocer a alguien que comparta valores y códigos, no tener que negociar cosas que para mí son básicas y con resultado incómodo, porque todo lo que sea negociación y no algo hecho por motus propio, lo veo muy inestable. Y tengo antecedentes.
Mi primer novia fumaba y mientras salía conmigo prácticamente lo dejó. Cuando estábamos juntos no lo hacía. Pero si nos peleábamos, allí estaba ella fumando y rompiéndome las bolas por partida doble...
La segunda chica con la que salí fumaba pero me pudo por lo hermosa que era. ¡Ahhh!, la carne es débil, pero igual de débil fue la relación en la cual, justamente, el intento de "negociación" fue en vano. Ella quería que yo me afeitara y yo que ella dejara de fumar. Nop. El otro es como es. No creo en esa clase de negociaciones ni en dejar de hacer ese tipo de cosas sólo por el otro.
El aceptar al otro tiene sus límites dentro de los valores y escalas que uno maneja. Yo hay cosas que no las voy a aceptar, porque elijo no hacerlo, y por lo tanto, como no quiero cambiar a nadie, elijo alejarme.

miércoles, 28 de marzo de 2007

LA NOVELA = ¿Y SI FUERA ELLA? - Capítulo 5

El lunes 26 de febrero intenté un nuevo encuentro y tomé desde cerca de casa un bondi que pasó 15 minutos después que el del viernes. Fracasé, ella no estaba. Y a cambio tuve una interacción:
Me senté en el fondo en el único asiento que había y de repente el tipo que estaba a mi izquierda me empujó la pierna gritando:
-"¡No me apriete la pierna! Estaba durmiendo yo, la puta que lo parió! Y me despertó, la gran puta, ¿algo más quiere?"
-"Eh.. no, no, con eso ya me conformo", le contesté...
Era un choborra maloliente y sucio despatarrado.
Se volvió a poner en posición de dormir, no sé qué más despotricó y yo miré a la chica que tenía a la derecha y nos reímos.
Luego el tipo se bajó, maldiciendo porque se pasó de parada.
Cuando se fue comentamos el hecho con la chica espontáneamente, como siempre que la chica no me gusta, obvio...

Pero al día siguiente tengo que ir a Chacarita así que, es tiempo de hacer algo.

viernes, 16 de marzo de 2007

LA NOVELA = ¿Y SI FUERA ELLA? - Capítulo 4

Ese viernes (23/2), después de 3 intentos fallidos de encontrar a la rubia sexy en el 44 a la misma hora, me tocaba de nuevo laburar por Caballito. Habían pasado un par de semanas pero la expectativa seguía vigente.
Terminé de trabajar pero se me había hecho temprano, así que decidí hacer un poquito de tiempo en una plaza enfrente a la parada. Pero duré 5 segundos porque un viejo en el banco de al lado se puso a fumar así que me levanté y harto me fui a tomar el colectivo, 40 minutos antes que las veces anteriores. "Capaz el hecho de que este viejo me ahuyente sea una señal", pensé. Me subí y vine sentado asumiendo que ella se subía en Chacarita, tal como especulé desde un principio (sin ningún asidero, salvo que ahí sube mucha gente que viene del subte del centro). Me dormité y unas paradas antes de Chacarita subió una morocha y se me sentó al lado. Yo estaba del lado de la ventana. El colectivo llegó 18.02 a Chacarita y... ¡subió una rubia! ¡Parecía que era ella!, pero esta vez tenía anteojos oscuros y no estaba seguro. El colectivo estaba semivacío y se sentó contra la ventanilla del lado opuesto del pasillo y un asiento hacia adelante del mío, al lado de la puerta del medio. Tenía un tatuaje que no llegué a distinguir en su brazo izquierdo cerca de la muñeca.
La observé. Nunca me vio. Llevaba una bolsa grande y con algo plástico adentro. Apenas se sentó sacó de esa bolsa un libro que decía "Eligiendo a tu mascota". Al subirse los anteojos a la cabeza para poder leer, confirmé que era ella. Y viajó los 12 minutos hasta casa leyendo "Alimentación y cuidado" y otras yerbas sobre mascotas. Yo le tenía clavada la mirada desde mi lugar y claro, mi cabeza estaba girada hacia mi compañera de asiento, que en un momento me miró, quizás pensando que no le sacaba los ojos de encima a ella, y ahí vio que no era la destinataria (¡¡Oh!!, ¡qué enorme desilusión debe haber sentido!, jajaja) y miró a "mi rubia".
Pasada la parada anterior a la nuestra, le pedí permiso a la de al lado para bajar y al mismo tiempo, la rubia se paró y fue hacia la puerta. Llegó antes y quedó del lado izquierdo y yo del derecho, atrás de una vieja. Ella ya con los anteojos oscuros puestos. En ningún momento su cabeza hacia el lado donde estaba yo, estoy un 98% seguro de que no me vio nunca, no que no me dio pelota.
Y bajó y, como siempre (siempre = las 3 veces, jajaja), en vez de subir a la vereda, siguió por la calle para cruzar hacia enfrente. Se apuró porque el colectivo justo dobla ahí y casi la pisa.
Y decidido a sacarme la curiosidad de dónde vivía, la seguí. Desde una distancia prudencial, la vi caminar con su andar muy sexy, y muy elegante, con pantalones beige y remera a tono. Dobló en la esquina siguiente y caminó esa cuadra...y otra... y ya estábamos en la cuarta cuadra cuando noté que preparaba las llaves y enfilaba hacia el lado de la pared disminuyendo la velocidad. Se le cayeron las llaves, las agarró y al llegar a su puerta, antes de entrar, se puso a hablar con un veterano que estaba en un negocio al lado. Abrió su puerta y la cerró de nuevo para seguir hablando. La tarea ya estaba cumplida: ¡sé dónde vive!... Lo cual no sirve para un carajo, jajajajaja. Salvo para estar más atento cuando paso por ahí, que es un par de veces al mes.
Ya con la dirección averigüé en internet que hay 5 deptos ahí. Son PB y 1er piso. Y tengo los 5 teléfonos, jajajajajajaja. Al pedo también, pero uno es así, pero inofensivo, eh. O sea, amor, si leés esto una vez que hayamos ayudado al destino a unirnos, no te asustes, no soy un psicópata, sólo curioso, JAAAAA.

¿Y AHORA? ¿Qué sigue?
Ya sé que es un poco más temprano su regreso y que vive a 3 cuadras de mi casa.
Caminó las 4 cuadras tras bajar del bondi sin fumar, ¡¡eso ya es un buen indicio!!
La próxima no puedo tener tan mala suerte de no hacer contacto visual. Las otras dos veces ella iba sin hacer nada y parada o en el fondo. ¡Media pila, 44, tenés que llegar un poco más lleno a Chacarita! Al menos, onda que tenga que mirar bien por todo el colectivo donde sentarse, o quedarse parada y mirar.

¡Vamos por la cuarta!

martes, 13 de marzo de 2007

LA NOVELA = ¿Y SI FUERA ELLA? - Capítulo 3

La espontaneidad había muerto.
Si ella había vuelto en el 44 a la misma hora aproximadamente esas dos veces, lo más probable era que volviera de trabajar. Y no sé por qué se me ocurrió que también era probable que viniera del Centro en subte y se subiera en Chacarita.
Con esas suposiciones en mente, ahora la cosa era generar un tercer encuentro.
El problema es que yo no siempre vuelvo de trabajar con el 44. Trabajo por diferentes zonas de la Capital y sólo 5 ó 6 veces al mes se da esa circunstancia. En esos días, sucedería dos veces.

Así fue que estuve cobrando por Caballito calculando la hora de tomarme el colectivo para llegar a mi casa aproximadamente 18.50 hs. Fui regulando el ritmo y tomé el colectivo 18.15 hs.
Esos días volvía desde más lejos así que era más probable que la chica se subiera al colectivo conmigo ya arriba.
Subí. No estaba. Pasamos 18.35 hs. por Chacarita y no subió. Llegué 18.48 hs a la parada "nuestra" y no hubo rastros de ella.
Al otro día lo intenté de nuevo. Víajé más o menos desde el mismo lugar. Esta vez 5 minutos antes. Nada.
Decidí quedarme a merodear en la parada a ver si venía en algún colectivo detrás del mío. Vi pasar tres pero no bajó de ninguno.

Al fin y al cabo, esas dos veces podían haber sido entonces meras casualidades. Probablemente vivía por el barrio pero quizás no volvía del trabajo a esa hora y encontrarla de nuevo fuera utópico.
Una vez más todo terminaba convirtiéndose en un recuerdo. La rubia sexy del 44.

sábado, 3 de marzo de 2007

LA NOVELA = ¿Y SI FUERA ELLA? - Capítulo 2

Aproveché mis días de descanso de fin de mes y pude terminar un nuevo paper de astronomía. Ya lo publicaron. El precio de esos días de descanso encerrado en casa con la PC son los ojos destruídos, por lo que si bien los primeros días de laburo del mes son los peores porque cuesta empezar de nuevo tras el descanso, también logran salvarme de quedar ciego.
Trabajé el viernes y el fin de semana continué investigando.
El lunes (5/2) terminé de trabajar y subí al 44 a unas 20 cuadras de mi casa. Venía medio lleno y yo quedé por adelante porque no había lugar para pasar. Haciendo esos chequeos tipo radar que uno hace usando visión lateral vi que por el medio había una rubia, pero no me percaté de nada más y mi atención quedó fijada en conflictos entre los pasajeros, en especial en una pendeja de mierda con sus mp3 que con los pies molestaba a una señora y después ni se movió cuando subio una chica con un bebé.
Esta vez el viaje era de 10 minutos, y se me fueron en eso. Ya llegando a mi parada, noto que al lado mío, acercándose a la puerta (que estaba ahí nomás) aparece la rubia que había detectado fugazmente al subir. Bueno, se pone en la puerta... ¡Guauuuuuu, qué ojazos! Flasheé. Quedamos parados ahi pegados a 15 cm. ojos con ojos, los suyos marrones claros relindos. Ella todo ese minuto no movió su cara de mirar hacia el lado de adelante y yo no sacaba los ojos de los de ella. Ella era como que miraba hacia la distancia mientras era obvio que yo no paraba de mirarla intentando descifrar la composicíón celular de su córnea, JAJAJAJA. En un momento percibí una leve sonrisa en sus labios, como si esa situación significara algo. A 15 cm. era obvio que no me podía mirar directamente pero podría haber dado vuelta la cara y no lo hizo, era medio sospechoso...
¡Y recién ahí até cabos y me acordé de lo del otro día! Pero esta chica parecía mil veces más linda que la "otra"... Aunque... era rubia, flaquita, ojos marrones... ¡Síii, era ella! 95% a que era ella. Y claro, era el mismo colectivo..., a la misma hora, tipo 18.50!! Y se bajó conmigo en mi parada como el otro día y..... CHAN...
¡¡¡¡¡¡SIII, cruzó y se fue caminando por Cuba!!!!!!!!.
El otro día desde más lejos me había parecido una chica normal. Ahora me pareció preciosa y sexy, estaba más producida y esa mirada perdida hacia el más allá con la incipiente sonrisa como si se acordara de algo, sumaron al cóctel.

A partir de ese momento, la espontaneidad había muerto. Ahora estaba perdido: la había registrado. Ya se haría imposible no estar pendiente, no pensar en una tercera vez.

miércoles, 28 de febrero de 2007

LA NOVELA = ¿Y SI FUERA ELLA? - Capítulo 1

Ya terminaba el mes, por suerte.
Ese viernes (26/1) por la tarde era mi última salida laboral previa a mis 3 ó 4 días de descanso. Para volver a casa tomé el colectivo 44. Un viaje de 4 minutos, no más, porque estaba a 8 cuadras. Me tocó ser el único parado y me situé del lado de asientos de uno, un poco hacia atrás. Miré para el fondo y sentada en el asiento del medio de los 5 había una chica que me miraba. Era rubia, ojos marrones, agradable.
Noté que me miraba más de lo normal, pero bueno, volví a mirar hacia la ventana. A todo esto ya estaba llegando a la parada (y sí, ¡eran sólo 8 cuadras!), así que fui para la puerta (quedando más cerca). Me paré ahí y giré la cabeza hacia ella. Me estaba mirando otra vez. Se me quedó clavada con los ojos bien abiertos. Fue renotorio: la miré y me miraba. En eso, apareció para bajarse del colectivo como yo un vecino de mi edificio con la esposa y me saludaron cortando todo. Bajé, ellos bajaron conmigo. Me paré ahí a esperarlos para caminar la cuadra hasta nuestra casa y... BAJÓ ELLA. La chica. ¡Se bajaba en mi misma parada!. Y cruzó y se fue caminando por la calle Cuba.
Interesante, una más de las anécdotas de miradas de colectivo, pensé, y como siempre quedé tildado con la mirada esa por unas horas.

jueves, 21 de septiembre de 2006

Tristeza y Primavera

1) Tristeza

Una vez cada tanto, esa vida monótona llena de distancias, indiferencias y resentimientos, parece querer darte un break. Una vez cada tanto, volvés a creer que la excepción a la regla llegó. La indiferencia y el no-sentir es tan grande que cuando sucede siempre querés creer que es por algo. Te dejás llevar. Porque muy pocas veces parece valer la pena.
Abrirte y que se abran para después volver a repetir exactamente los mismos pasos de libro tragicómico una y otra vez, sinceramente indigna. Pero no me arrepiento. Siempre fui sincero. Hubiese bastado con un "hola", pero hasta eso muere en medio de los miedos y la oscuridad. Hasta que ya es demasiado tarde.

Por eso les digo: No compren palabras. Siempre suenan muy lindas pero son gratis. Animarse a vivir requiere de mucho más valor.


2) Primavera

Y en medio de eso llega la primavera.
Y parece que con ella llegó mi oportunidad perdida anual. Siiiii, esa que según las estadísticas parece tocarme cada 320 días (con un margen de error de +/- 5).
Volvía de trabajar en el 113 desde Villa Mitre a Belgrano y noté que por La Paternal subió ella. Quedó sentada delante mío. Estaba cansada y se recostó en el asiento. Tenía el pelo castaño oscuro muy largo y le quedó cayendo hacia mi lugar. No registré más nada, mi cabeza seguía dando vueltas en la incertidumbre de qué estaría pasando con cierta persona. Unos minutos después me levanté para bajar antes de llegar a mi parada. Fui a la puerta y quedé de frente a ella. Ahí pude ver lo hermosa que era. El colectivo se detuvo en el semáforo antes de proseguir hacia mi esquina, así que ese tiempo parado allí se prolongó. Y fue entonces que ella me miró cuando la miré. Oops... Y me quedé mirándola. Y me quedó mirando. Y pasaron los segundos. Fue extrañísimo. Estábamos a no más de un metro. Tal como me ha pasado antes, no podía creer lo que estaba sucediendo y allí seguían sus increíbles ojos clavados en los míos. Atiné a intentar esbozar una sonrisa como respuesta a su persistencia, pero si bien algún músculo funcionó, fue tan sutil el movimiento que dudo que la sonrisa se haya percibido más allá de mi mente. Ella siguió mirándome sin modificar su expresión (aclaro, no estaba dormida ni mirando más allá, JAJAJA). Esto puede sonar (no, no es que puede sonar, ES) muy pelotudo, pero en ese instante volví a pensar en lo que venía pensando y esquivé su mirada. Miré hacia arriba, abajo, el colectivo llegó a su destino. Ella me siguió mirando y yo me bajé.
Me sentí... No sé cómo me sentí. Ahora mirando hacia atrás es peor, porque por algo que fueron sólo palabras, me doy cuenta que no di lugar a algo real.

Como sea, fue un día raro. Esos 23 grados que tenemos en Baires desde hace varios días, con Sol y cielo celeste, parecieron complotarse con la cercanía del equinoccio de primavera para generar una cantidad de interacciones que en días normales no existen.

Al volver a salir de mi edificio en la tarde, al llegar a la puerta de calle, una rubia estaba esperando para entrar y le avisó a su amiga que no baje que alguien (= yo) le abría. La saludé y la dejé pasar y me agradeció con un sonrisa y me miró de arriba a abajo. Era sexy la rubiecita pero no era mi tipo ni ahí... Igual salí medio agrandado a laburar, JAJAJAJAJAJA.

A los 15 minutos, estoy por la calle y una morocha de unos 22 años se me acerca y me dice: "Hola, ¿hay algún Rapipago por acá?" -"Ni idea, no soy tan de la zona". -"Ah, estamos iguales, jaja" (Ok, chica con buena onda que sonríe.. ¿Estoy en Baires o estoy soñando?). Nos despedimos y seguí laburando por ahí. A los pocos minutos me la cruzo de nuevo. -"¿Y? ¿Encontraste el Rapipago?" -"No..." - "Uh.. Chau, suerte"...

Pasó menos de una hora y me cruzo a una colorada con rulos onda "metí-los-dedos-en-el-enchufe". Cruce de miradas que dura más de lo normal y ella se sacude el pelo. Yo empiezo a pensar que esta mañana me puse la remera al revés y no me di cuenta. O que me cagó un pajarito y no lo vi. O que me quedó "un cacho de yoghurt" en el labio...
¿O será la primavera?

Pues ¡es la primavera! Llego a casa y confirmo que mañana, 21 de setiembre y tal como todos los años, señoras y señores, ¡seré "florero"!
Mi amigo Walter ya me convocó para el reparto así que mañana recorreré todo el santo día el centro porteño llevando flores ¡y alegrándoles el día a gran cantidad de mujeres! JAJAJA, sonó grosso. Y bueno, uno es así.

FELIZ DIA DE LA PRIMAVERA para todos. Seguramente habrá post con las anécdotas del día repartiendo flores.